Antes de hablar del opt-out, es necesario establecer el marco temporal: el período transitorio y su curioso preludio, el sunrise period.
El período transitorio
Durante un período transitorio de siete años a partir de la entrada en vigor del acuerdo (el 1er de junio de 2023), las acciones relativas a las patentes europeas clásicas (infracción o nulidad) aún pueden presentarse a elección ante los tribunales nacionales o ante la TJU (artículo 83, apartado 1, del acuerdo relativo a la TJU). Se habla de competencia paralela o concurrente.
Este período puede prorrogarse hasta un total de catorce años (artículo 83, apartado 5). Tiempo suficiente para que los profesionales se familiaricen con la nueva jurisdicción y evalúen la solidez de su jurisprudencia antes de confiarle sus títulos más valiosos.
El sunrise period
Justo antes de la apertura del sistema, una ventana denominada sunrise period estuvo abierta del 1er de marzo al 31 de mayo de 2023. Su objetivo: permitir a los titulares registrar sus opt-out por anticipado, para que sus patentes europeas quedaran fuera de la competencia de la TJU desde el primer día.
El desafío no era teórico: sin un opt-out registrado antes del 1er de junio, un competidor habría podido, desde la apertura, presentar ante la TJU una acción de nulidad, bloqueando entonces la posibilidad de opt-out (véase El opt-out: ejercicio y efectos). De ahí la avalancha de opt-out durante esos tres meses.